Alcalde de Iguala se arrepiente: ‘saca’ a excolaborador de Abarca

Tras la polémica y la presión que desató la nominación de Crisóforo Tinoco Bahena como jefe de la policía de Iguala, por ser señalado en documentos judiciales como miembro de la organización criminal Guerreros Unidos, el alcalde entrante del PRI, Esteban Albarrán, dio marcha atrás.

De hecho, el gobernador electo de Guerrero, Héctor Astudillo, confirmó que Albarrán le comunicó vía telefónica que esa nominación “queda sin efecto, que ha decidido rectificar” el cargo de Tinoco, quien se desempeñó como jefe de la policía durante el primer año de gobierno del ex alcalde de Iguala, José Luis Abarca.

En entrevista con Marisa Iglesias, para Más Milenio, el alcalde dijo que ratificó en el cargo a Carlos Uri Arcos Calderón, a quien le entregó la medianoche de ayer el documento que lo acredita como encargado de despacho.

“Crisóforo Tinoco no está al frente de Seguridad Pública, de hecho, ayer a las 12 horas yo ratifiqué a quien era el secretario de Seguridad Pública por parte del gobierno del estado, a Carlos Uri Arcos Calderón”, puntualizó.

Cuestionado sobre si había propuesto a Tinoco Bahena, el presidente municipal dijo que cuando entró en funciones dio una lista con más de 40 nombres de personas que estarían en su administración y que entre ellas figuraba él, pero que al final decidió mantener al frente de la policía a quien estaba en el cargo.

El alcalde de Iguala ratificó como jefe de la policía a Carlos Uri Arcos Calderón

Acerca de los presuntos vínculos criminales de Crisóforo, el edil de Iguala dijo que éste pasó los exámenes de control y confianza que se aplicaron a todos los policías de ese municipio luego de los hechos ocurridos el 26 y 27 de septiembre de 2014.

Milenio Digital tuvo acceso al expediente judicial del asesinato de tres perredistas en junio de 2013, por el que está acusado y en prisión José Luis Abarca, y en el que aparece Crisóforo.

“Me encuentro preso por el delito de secuestro, ya que me lo mandaron fabricar, siendo el encargado Crisóforo Tinoco Bahena, a quien le pagan dos millones de pesos para que me matara a mí y a toda mi familia”, declaró Ernesto Pineda Vega, el 1 de mayo de 2014 en el Cereso de Acapulco.

Pineda Vega, un perredista cercano a Arturo Hernández Cardona —uno de los tres perredistas que fueron presuntamente asesinados por Abarca en 2013— fue detenido y acusado de secuestro y lesiones contra Adolfo Salgado, líder del grupo criminal Los Peques y extorsionador de comerciantes y ejidatarios.

En su declaración, aseguró que era un crimen fabricado porque él había denunciado un narcolaboratorio en Iguala que había sido asegurado por la Procuraduría General de la República, y eso no le convenía al alcalde y su gente.

En ese momento, Crisóforo era director de la policía preventiva de Iguala y Abarca era el alcalde.

“A quienes (Crisóforo y Felipe Flores) les estorbo para seguir con la organización, (Crisóforo y Felipe) coordinaron con los Guerreros Unidos para que me mataran a mí y a toda mi familia por lo antes mencionado del narcolaboratorio y la fosa”, dice el testimonio de Pineda Vega.

Antes de ser detenido, Pineda Vega había hecho declaraciones en la prensa local sobre múltiples secuestros, desapariciones y extorsiones en Iguala, por las que culpaba a Guerreros Unidos, con quienes, dijo, estaba asociado Abarca.