Gobernador de California firma ley de ‘Muerte con dignidad’

La iniciativa denominada “Muerte con dignidad”, a favor de pacientes que sufren enfermedades terminales, fue firmada hoy por el gobernador de California, Jerry Brown Jr.

El mandatario resolvió firmar el proyecto de ley aprobado por el congreso estatal que faculta a médicos a administrar dosis letales a pacientes que padecen enfermedades terminales.

La medida, que tuvo oposición de grupos conservadores encabezados por la Iglesia católica, “reflejará lo que yo mismo decida frente a mi propia muerte”, expresó Brown.

“No se qué podría hacer si me veo desfalleciendo y en medio de un prolongado dolor. Estoy cierto, sin embargo, que podría ser confortado si tuviera opciones como las da esta iniciativa”, explicó.

California se convierte así en el quinto estado del país en permitir el llamado “suicidio asistido”, luego de Oregon, Washington, Montana y Vermont.

La medida permite a médicos proveer medicamentos controlados a adultos en estado mental competente que han sido diagnosticados con enfermedades terminales y que morirán en un plazo de seis meses.

La ley tomará efecto 90 días después de que el congreso local se reúna en una sesión extraordinaria sobre salud, lo que podría ocurrir en enero próximo.

El tema ha polarizado a la sociedad californiana y dividido a médicos, líderes religiosos y éticos, así como a la mayoría demócrata en el Congreso local.

La iniciativa, que es considerada una variante de la aplicación de la eutanasia, fue aprobada en meses pasados y con votos divididos en el Senado y en la Asamblea estatal.

La propuesta legislativa fue impulsada por la paciente con enfermedad terminal, Brittany Maynard, de 29 años y residente de San Francisco.

Maynard inició en 2014 una campaña porque en California no se le permitía su derecho a morir, ante lo cual viajó a Oregon para cumplir su decisión de fallecer.

La medida legislativa se da una década después de un intento por aprobar una ley similar, que fracasó ante la oposición de grupos médicos y católicos.

Maynard, quien sufría cáncer al cerebro, empezó su campaña colocando videos en redes sociales para clamar por su derecho al bien morir ante un sufrimiento mayor.

Esta iniciativa está basada en la ley de Oregon que fue aprobada por votantes en 1994 y desde entonces cerca de mil personas han terminado su vida de esta forma.