Inicia cuenta regresiva para el día de la paz en Colombia

El conflicto armado colombiano, el más antiguo de América Latina, tiene los días contados y en un máximo de seis meses el país asistirá al esperado momento en que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Gobierno firmarán el acuerdo de paz.

Si se cumple a cabalidad lo anunciado en La Habana por el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, de común acuerdo con el jefe máximo de las FARC, Rodrigo Londoño, alias “Timochenko”, la paz tiene fecha y a más tardar el 23 de marzo de 2016 el país cerrará un capítulo de más de medio siglo de conflicto armado.

Alcanzar esa meta no será fácil, pero el camino quedó más limpio, aunque todavía no expedito, después del acuerdo anunciado por las partes en materia de justicia transicional, el más espinoso de los temas discutidos en la mesa de diálogo de La Habana que en noviembre cumplirá tres años de sesiones.

Este acuerdo será la piedra angular de todo el proceso porque evita la impunidad mediante la creación de una Jurisdicción Especial para la Paz con tribunales que buscarán llegar a la verdad de lo sucedido en décadas de conflicto, reparar a las víctimas y juzgar y sancionar a los responsables de los delitos graves, elementos fundamentales para construir “una paz estable y duradera”.

Los delitos políticos y conexos estarán sujetos a una amnistía, pero los de lesa Humanidad, el genocidio y los crímenes de guerra, entre otros, quedarán al margen de ese beneficio y los culpables serán castigados con “restricción de libertades” en condiciones especiales u ordinarias que irán de cinco a 20 años, según la gravedad del hecho y el grado de colaboración del acusado.

Lo pactado, que incluye a agentes del Estado, puede acabar con la desconfianza de muchos colombianos que consideraban que en aras de la paz se sacrificaría la justicia, un temor alimentado por los propios negociadores de las FARC con sus reiteradas advertencias de que no estaban dispuestos a firmar el fin del conflicto para ir presos al día siguiente.

Otros asuntos de la agenda

Superado el escollo de la justicia, que para muchos parecía insalvable y que las partes negociaron con una discreción aún mayor de la que ha marcado todo el proceso, quedan pendientes otros asuntos de la agenda.

Entre ellos destacan el alto el fuego bilateral y definitivo, el abandono de las armas, la desmovilización de la guerrilla y su incorporación a la vida civil, sobre los cuales también hay avances.

Prueba de ello es que, según se anunció, las FARC empezarán a dejar las armas “a más tardar a los 60 días luego de la firma del acuerdo final”, lo que indica que para mayo de 2016 habrán enterrado definitivamente el hacha de la guerra que durante 52 años ha bañado con sangre el país.